Pedagogía Waldorf

¿Qué es la Pedagogía Waldorf?

La Pedagogía Waldorf se basa en el conocimiento profundo de las necesidades del niño y en respetar el proceso de maduración, así como equilibrar sus capacidades intelectuales, su sensibilidad artística y su facultad de hacer, para conseguir una formación que en el futuro, le permita desplegar su potencial e iniciativa para responder a los desafíos de la vida y para que pueda aportar nuevas ideas e impulsos a la sociedad. Es por eso que hablamos de una educación para el “pensamiento” (mente), para el “sentimiento” (corazón) y para la “voluntad” (cuerpo).

Esta metodología pretende conseguir que el niño desarrolle plenamente las capacidades que lleva dentro, aquellas que le son más propias, sin perder de vista su pertenencia a la sociedad. Para ello, un aspecto crucial es respetar en cada momento el proceso evolutivo del niño. Esta pedagogía da la misma importancia a los contenidos como a los procesos para llegar a ellos.

El método creado por Rudolf Steiner divide las etapas evolutivas del ser humano en 3 septenios:

PRIMER SEPTENIO: Primera infancia (0-7 años/jardín), en esta etapa la actividad central es el desarrollo del organismo físico. El método primordial de conocimiento es la IMITACIÓN, teniendo en cuenta la voluntad activa del niño.

• SEGUNDO SEPTENIO: Infancia media (7-14 años/primaria), en este estadio el conocimiento del mundo se realiza a través de la IMAGINACIÓN, la cual despierta y activa los sentimientos. El arte y la imaginación son herramientas fundamentales de aprendizaje.

• TERCER SEPTENIO: Adolescencia (14-21 años/secundaria), en este período se produce la maduración de la personalidad y se termina de desarrollar la CAPACIDAD INTELECTUAL. Aquí la búsqueda de lo real y la verdad son los ejes en el camino hacia el conocimiento.

Un eje fundamental de este tipo de enseñanza es el seguimiento personalizado que hace el docente de cada niño, captando así sus aptitudes e intereses y estimulándolo en sus potencialidades. Para ello, los grupos tienden a ser pequeños y en cada septenio el docente es el mismo, lo que permite un alto grado de conocimiento de los alumnos. Además, la mayoría de las escuelas cuentan con un equipo pedagógico-terapéutico capaz de acompañar al niño en su desarrollo, evaluando sus capacidades individuales y generando un esquema de aprendizaje que favorezca su avance, tanto académico como anímico-espiritual. Es por eso que las Escuelas Waldorf también son aptas para niños con problemas de aprendizaje o necesidades especiales.

“Mucho se dice sobre que la educación tradicional está en crisis y en este marco, los padres afirman que no saben qué hacer con sus hijos, que no hacen caso y que se cansan rápidamente de jugar con los mismos juguetes. Mientras que los maestros se quejan de que los chicos de ahora son inmanejables y que con las herramientas pedagógicas actuales no logran satisfacer las demandas”                                                                                                                                                                                     Maestra Waldorf

Waldorf Steiner

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